Desgarros musculares

¿En qué consisten?

Es un traumatismo anatómico más importante que la elongación y que puede revestir dos grados principales de gravedad: la distensión y la rotura parcial. En la distensión se desgarran algunas microfibras a partir de un esfuerzo brusco, produciendo la sensación de un corte o de un latigazo; el dolor queda focalizado y suele surgir un hematoma varias horas después. En la rotura parcial, el número de microfibras desgarradas es mucho más importante.

¿Cómo tratarlos?

En función del grado de desgarro se podrá comenzar antes o después el tratamiento. En Massalud ante un desgarro pequeño en la primera semana podemos aplicar técnicas de masaje muy suave e incluso con hielo, la aplicación de ultrasonidos para la reabsorción del hematoma y la cicatrización, y la aplicación de tiras de kinesiotape. Si el desgarro fuera más importante es necesario una semana de reposo y la aplicación de hielo. En la segunda semana comenzaríamos las tecnícas de masaje, ultrasonido y kinesiotape. Primero, con masajes suaves y posteriormente desfibrosante, amasamientos longitudinales y finalmente estiramientos para recuperar completamente al músculo.

¿Cómo prevenirlos?

Para prevenir esta lesión, recomendamos hidratarse bien y calentar antes de realizar ejercicio físico y estirar siempre después. Una vez producida la lesión, en nuestro centro aconsejamos no retomar el ejercicio físico antes de seis u ocho semanas y siempre que se haya recuperado el 90% de la fuerza máxima, así como en ausencia de dolor en las pruebas de estiramiento y contracción.